El punto crítico de esta historia es la reinserción de un grupo de personas que, acostumbradas a sobrevivir en la selva y atemorizadas por la guerra tuvieron que dar la cara, pararse derechos, tomar el azadón y comenzar a insertarse en la actividad económica capitalista que tanto combatieron.
A continuación presento un estudio de caso que si bien es una historia prestada, es un ejemplo bastante claro de cómo la gestión de costos puede provocar cambios significativos en la calidad de vida de una comunidad convirtiendo a un grupo de exguerrilleros que estaba acostumbrado a vivir en pobreza extrema en un grupo de empresarios que actualmente exportan hortalizas y berries a supermercados en Europa.
Todo comenzó con ejote francés. Cada pequeño agricultor cosechaba su ejote francés; unas 10 a 15 libras cada uno y bajaban al mercado a venderlo a intermediarios. La rentabilidad de dicho proceso era nula. Los agricultores estaban sobreviviendo literalmente por lo que se pidió ayuda en materia de asesoría a una ONG. El Ing. Méndez fue su asesor y con un simple costeo superficial, se pudo percatar que el grupo tenía muchas malas prácticas en donde solo con poner un poco de números a los procesos era evidente que estaban bajo un modelo de agricultura de supervivencia.
La primera acción tomada fue generar una cooperativa y generar una estructura organizacional de manera tal que, un par de representantes de la cooperativa bajaban a negociar el ejote de todos los productores. Solo con eso hubo un recorte significativo de costos en materia de transporte y precio de horas hombre. Dado que generaban consolidados; pudieron pagar un camión que trajera la mercancía completa con lo cual recortaron costos de transporte bajando el costo de flete por unidad producida a un 10% del costo inicial.
Dado que el volumen a vender era significativo; aún cuando seguían vendiendo a intermediarios podían mantener una política unificada de precios con lo cuál podían conseguir mejores diferenciales gananciales para todos los miembros de la cooperativa. La rentabilidad del ejote francés comenzó a hacerse evidente, todos los campesinos ganaron con este costeo simple y estas modificaciones generadas a partir del análisis a sus actividades de negocio básicas y actualmente no solo cultivan ejote francés sino muchas otras hortalizas que ya están exportando a supermercados europeos como alimentos mínimamente procesados que cumplen con los requerimientos EUREPGAP que certifica calidad para supermercados europeos de frutas y hortalizas frescas y mínimamente procesadas.
Los guerrilleros se convirtieron en empresarios que aprendieron varias lecciones:
- Trabajo en equipo: divide y vencerás.
- Costeo de los procesos: solo identificando donde está el dinero se puede generar una iniciativa de mejora.
- Organización: Un imperio con cabeza es un imperio más difícil de derrocar.
- Calidad: el precio de la calidad es alto pero el precio de no tenerla es mayor ya que cierra espacios de mercado con mayores diferenciales de precio.
- Certificaciones y sistemas de mejora son herramientas necesarias para menterse a flote en un mundo competitivo.
Moraleja feliz de la historia: Al final de cuentas el capitalismo no los acogió tan mal
Tags: Escrito Por Laura Contreras Pivaral
Deja tu comentario: